Google y la privacidad en internet, ¿dónde está el problema?

Espere tranquilo mientras le robamos sus datos". Taza vendida en tiendas oficiales de Microsoft en su lucha por la privacidad en internet.

Hasta hace unas semanas yo era un usuario preocupado, incluso indignado en ocasiones, a causa de la falta de privacidad en internet. Google era el enemigo número uno de mi cruzada hasta que, en una clase del máster centrada en ecommerce, Fernando Aparicio dijo una frase que hizo cambiar mi punto de vista: “Google ofrece muchos productos de calidad y el único precio que pide a cambio son datos”. Efectivamente, nadie nos obliga a utilizar su navegador, su servidor de correo o cualquiera de los grandes servicios que ofrece.

A día de hoy, tener un smartphone con el sistema operativo Android –según datos publicados por Kantar en noviembre de 2013, un 90% del mercado español– significa tener una cuenta de Gmail y, como consecuencia, un contrato firmado con Google. En este pacto, la compañía estadounidense exige a sus clientes que cedan sus datos de navegación, para configurar las campañas publicitarias personalizadas. Como contrapartida, un gran abanico de utilidades y aplicaciones de calidad que carecen de coste monetario. Una invasión a la privacidad en internet, sí; pero una invasión muy bien pagada.

La mascota de Android junto a logotipos de buen número de servicios de Google.

Todo empezó con un buscador de internet, el mejor de los conocidos hasta el momento, y continuó con el proveedor de correo electrónico Gmail, empleado a día de hoy en muchas empresas. Después llegaron Google Maps, Docs, Drive, Calendar, Chrome, Plus, Noticias y un largo etcétera de servicios –incluido Youtube tras su compra en 2006– que han convertido al gigante de Mountain View en un referente de casi todos los sectores de la informática doméstica. Los usuarios están encantados de acceder a este nuevo mundo de posibilidades en el que nunca –o casi nunca– tienen que hacer un desembolso económico. Entonces, ¿dónde está el problema en ceder los datos?

Desde que los medios de masas aparecieron, el usuario se ha acostumbrado a pagar poco o nada por ellos. Canales de televisión en abierto, periódicos a 1 euro cuando su precio de fábrica es diez veces mayor y una lista interminable de productos y servicios casi siempre financiados con publicidad.

Los anunciantes siempre han consumido nuestro tiempo, aunque antes sólo podían saber el público al que se dirigían mediante encuestas, cuya fiabilidad no está garantizada al 100%. La publicidad sigue llegando con el modelo impuesto por Google, la diferencia es que ahora se vuelve más interesante para el usuario, lo que favorece a empresas –pequeñas y grandes– y consumidores, que ahora encuentran en dos clics lo que antes requería de varios días de trabajo. Es decir, los consumidores de medios siguen “tragándose” la publicidad, pero ahora son anuncios más cercanos a sus intereses. Esta reducción de la privacidad en internet se convierte así en la esperanza de los pequeños medios de comunicación, aún en búsqueda de un modelo de rentabilidad económica.

Quizá el problema esté en el egocentrismo que define al ser humano. Que los bots de Google escaneen todos los correos enviados a través de Gmail, no significa que haya personas encargadas de leer lo que escriben los casi 500 millones de usuarios activos con que cuenta este servicio, sino que se traduce, única y exclusivamente, en anuncios insertados en la parte inferior derecha de la pantalla. Anuncios que, repito, permiten que un servicio en constante evolución como Gmail carezca de coste económico.

Google como apoyo de las PYMES

Si todos los servicios comentados anteriormente han abierto un nuevo mundo de posibilidades a los usuarios domésticos, las pequeñas y medianas empresas no se quedan atrás. Estas organizaciones, en su mayoría de limitados recursos económicos, se han encontrado con tres grandes servicios, a día de hoy imprescindibles para los webmasters: Webmaster Tools, Analytics y Adwords.

La primera sirve para registrar una web en Google con plenas garantías, la segunda para analizar la interacción del público con la web y la última para anunciarse en las búsquedas realizadas en internet, lo más conocido como SEM.  Estas tres armas permiten a las PYMES afrontar la aventura de internet con plenas garantías, haciendo que el experimento sea más barato que nunca. Ahora sólo falta que lo descubran los empresarios españoles, antes de que sea demasiado tarde para el pequeño comercio.

Microsoft, ¿adalid de la privacidad en internet o gigante venido a menos?

"Espere tranqulo mientras le robamos sus datos" y "No seas 'scroogled' (término con que definen al modo en que se venden los anuncios en Google)". Tazas vendidas en tiendas oficiales de Microsoft en su lucha por la privacidad en internet.
“Espere tranqulo mientras le robamos sus datos” y “No seas ‘scroogled’ (término con que definen al modo en que se venden los anuncios en Google)”. Tazas vendidas en tiendas oficiales de Microsoft en su lucha por la privacidad en internet.

Microsoft está luchando enormemente contra el sistema establecido por Google mediante la agresiva campaña denominada “Scroogled“. Para denostar a su competidor, recurren al argumento de que los anuncios que recomienda la compañía de Mountain View son aquellos por los que reciben más dinero, defendiendo que Bing no hace eso, sino que únicamente aconseja la compra de los mejores productos. De hecho, esta corporación inició una recogida de datos contra los rastreos de correos electrónicos en Gmail.

Lo cierto es que el buscador de Microsoft no se acerca a los números de Google  –sin ir más lejos, en España cuenta con un porcentaje de búsquedas inferior al 1%–, y no es un caso aislado dentro de esta particular lucha. Gmail ha superado a Hotmail –ahora Outlook–, Chrome a Explorer y parece que Windows Phone tiene complicado acercarse a las cifras de términales Android. Por si esto fuera poco, Hangouts le gana terreno a Skype –comprada en 2012 por Microsoft– y el paquete ofimático de Drive es una amenaza real y gratuita para el tradicional Office, uno de los grandes bastiones del contrario.

Ante este panorama, cabe preguntarse si la compañía fundada por Bill Gates se preocupa realmente por la privacidad en internet o si, por el contrario, se trata de un movimiento desesperado para recuperar el terreno perdido.

*Gonzalo Carpio del Saz

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2 Comment

  1. JESUS says: Responder

    Interesante artículo, aunque tengo años en el mundo de la informática, hace poco tiempo desembarqué en el comercio online, y efectivamente estoy aprendiendo cada día de artículos como éstos.
    Muchas Gracias.

    1. Gonzalo Carpio del Saz says: Responder

      Gracias por el comentario Jesús.

      Te animo a seguir este blog en Facebook (https://www.facebook.com/blog.gonzalo.carpio.del.saz?ref=hl) y Google+(https://plus.google.com/+GonzalocarpiodelsazEsblog/posts). Y por supuesto, espero que el resto de artículos que leas aquí sean de tu interés.

      Un saludo.

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